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Balón Intragástrico
Sin necesidad de emplear fármacos desaparece la sensación de
hambre.
La técnica consiste en la introducción,
mediante endoscopio, de un balón de silicona suave y expansible
deshinchado a través de la boca. Su colocación se realiza en
quirófano mediante sedación.
Una vez implantado, el balón se hincha
introduciendo en él un líquido de color azulado, para que
aumente su volumen y quede flotando libremente en el estómago y
así proporcione sensación de saciedad y plenitud, disminuyendo
la ansiedad por comer.
El balón, al
ocupar parcialmente la luz del estómago dificulta su vaciado,
produciendo una disminución del apetito y la sensación de
saciedad saciedad con poca cantidad de alimento, de esa forma
será más fácil seguir una dieta adecuada y poder cambiar los
hábitos
dietéticos y de ejercicio necesarios para, no sólo conseguir una
pérdida de peso, sino también mantenerla posteriormente.
Este proceso dura entre 20 y 30 minutos.
Una vez el médico ha comprobado que todo está correcto, el
paciente regresa a su casa.
Sin necesidad de emplear fármacos
desaparece la sensación de hambre.
Una
vez colocado el balón es normal que durante los 2-3 primeros
días se tengan náuseas, vómitos y molestias en el estómago.
Pasados estos primeros días, se suele tolera bien.
A los 6 meses
aproximadamente, el balón se retira de manera similar a cómo de
introdujo.
Está indicado en
personas entre 18 a 60 años, con una obesidad moderada o grave
(obesidad premórbida), aunque a veces también se utiliza en
obesos mórbidos para reducir peso antes de la intervención
quirúrgica, y así disminuir el riesgo.
El
balón no se utiliza en pacientes con trastornos
endocrinológicos, trastornos del comportamiento
alimentario (bulimia, atracones, anorexia),
trastornos de personalidad, , hernia
de hiato o trastornos severos de la coagulación, en pacientes
que se les haya practicado cirugía gástrica con anterioridad,
personas que necesiten tomar aspirina, antiinflamatorios,
anticoagulantes; personas en tratamiento psiquiátrico y
consumidores de alcohol o drogas.
Tampoco es recomendable durante el embarazo
o la lactancia o ante cualquier enfermedad inflamatoria
intestinal (esofagitis, enfermedad de Crohn, gastritis..)
El balón lo
coloca un Cirujano Digestivo de prestigio con amplia experiencia
en endoscopia y cirugía digestiva y bariátrica y se realiza en
un hospital dotado de todas las infraestructuras necesarias.
El balón por sí
solo no produce una pérdida de peso: hay que seguir una dieta
con los controles oportunos con la ventaja de no tener sensación
de hambre.
Será preferible iniciar con una dieta
líquida, seguida de la introducción progresiva de una dieta
triturada y blanda hasta conseguir comer sólidos, pero siempre
en muy pequeñas cantidades y repartido en 5-6 tomas al día.
Estas indicaciones alimentarías deben estar
perfectamente supervisadas por un profesional experto en
nutrición que le asesore sobre lo que debe comer y evite la
posible aparición de malnutrición o deficiencias en vitaminas y
minerales. |