La piel va envejeciendo con el paso del tiempo. Este proceso es
acelerado por las radiaciones solares, además de factores
genéticos y medioambientales.
Todo esto produce pérdida de la elasticidad de la piel, arrugas,
pigmentaciones, laxitud, poros dilatados, telagiectasias, etc.
La tecnología LHE es lo más moderno en fotorejuvenecimiento, un
paso delante del láser y de la luz pulsada intensa (IPL). Es una
tecnología que utiliza la combinación de luz pulsada intensa y
calor para estimular la piel y favorecer el recambio de
colágeno, y eliminar pequeñas arrugas y lesiones pigmentadas y
vasculares, brindando a la piel un aspecto más saludable, joven
y fresco.
Este efecto no sólo se logra sobre la piel dañada, sino también
sobre la sana, mejorando notoriamente su textura y aspecto.
Antes de realizar el tratamiento se realiza un estudio del
paciente , ya que este tipo de tratamiento está contraindicado
en situaciones tales como embarazo, ingesta de medicamentos
fotosensibles, hipersensibilidad de la piel, etc.
No se necesita preparación previa y luego de la sesión el
cliente puede continuar con sus tareas habituales ya que no se
presenta ningún efecto visible luego de la misma. El tratamiento
es completamente inocuo y el paciente retoma sus actividades
habituales de manera inmediata.
El tratamiento se realiza en un total de 5 a 7 sesiones con un
intervalo de 21 – 30 días entre una y otra sesión.
El tratamiento se realiza mediante un disparo flash de una
lámpara de cuarzo que se apoya sobre la superficie de la piel.
La luz penetra en la dermis, estimulando la formación de nuevo
colágeno y el aumento de flujo sanguíneo, sin dañar la
superficie de la piel como lo hacen otros métodos ablativos
tales como los peelings, la dermoabrasión o el rejuvenecimiento
con láser.
Con este tratamiento se consigue una mejoría visible de todos
los elementos del envejecimiento:
.- reducción del daño y del envejecimiento producido por el sol
en cara, escote, cuello y manos.
.- recuperación de la textura, elasticidad y frescura de la
piel.
.- desaparición de arrugas finas.
.- mejoría de la piel desgastada y de los poros dilatados.
.- mejoría y eliminación de las manchas oscuras de la piel
asociadas al sol y al envejecimiento
.- mejoría y eliminación del enrojecimiento de la cara y del
cuello (telangiectasias, cuperosis, eritrosis y rosácea).
El método es no invasivo y no ablativo por lo que no se dañan
las capas superficiales de la piel. Entre una y otra sesión no
hay signos visibles de realización del tratamiento, por lo que
el paciente puede continuar sin interrupciones su vida laboral,
social y familiar.
Los resultados son completamente naturales, y van apareciendo de
manera progresiva con el avance de las sesiones. Esto es
particularmente interesante ya que no se produce un cambio
demasiado brusco en el aspecto exterior.
No sólo el área facial puede tratarse, también el dorso de las
manos, el cuello y el escote.
El hecho de que realice el tratamiento en toda la cara entera y
no sólo la parte afectada, permite que se obtenga un resultado
uniforme de rejuvenecimiento.La mayoría de los pacientes
muestran una mejoría que se mantiene hasta más de un año después
del tratamiento.
Algún paciente puede mostrar un leve enrojecimiento durante unos
minutos luego de la sesión o un transitorio aumento en la
pigmentación de las manchas.
Este tratamiento se puede realizar de forma aislada o asociado a
otros tratamientos de rejuvenecimiento.
Está indicado, incluso, en aquellas personas que se someten a
lifting quirúrgico.
Es importante no exponerse al sol sin protección mientras dura
el tratamiento.
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